Thursday, April 29, 2010

Se mueren desviviéndose

Con qué elegancia mueren. Se apagan y no dicen

“Me marcho. Ahí os quedáis
en este perro mundo, en este sitio hostil.
A mí ya me da igual. No quiero saber nada
”.

Y no: antes al contrario. Se mueren preocupados por
los que aquí seguimos:

“¿Qué va a ser de vosotros?, ¿qué os va a pasar más tarde?”

Piensan en los que viven. En los que aún vivirán cuando
ellos ya no estén.

Se retiran inquietos. Se mueren desviviéndose por
cómo será esto cuando ellos no sean
nada.

Con qué grandeza salen. Con qué elegancia
mueren.

Friday, April 23, 2010

Conspiración

Di el nombre de algún muerto
de algún soldado muerto
en la batalla de las Termópilas
en la guerra de los Cien Años
en Trafalgar
en Waterloo
en Bailén
en San Quintín
en aquellos capítulos de los libros de historia

Di el nombre de un muchacho
el nombre de un cadáver de esos de las trincheras
de algún cuerpo de aquellos que allí quedaron sueltos
dispersos
insepultos después de la matanza

Di el nombre
un solo nombre
de algún soldado raso
del que cargaba el cañón o acarreaba la pólvora

¿A que no?
¿A que no puedes?

Nos silencian los nombres
Nos los han ocultado
Los que escriben la historia se han puesto de acuerdo
se han confabulado
se han conjurado todos
para escondérnoslos

Monday, April 19, 2010

Infuí

He insido tantas veces en el tiempo...
Infuí en Japón en el 45,
durante el 36 infuí en España,
infuí en aquella Europa del 14,
infuí en 1898 en Cuba,
infuí, mucho antes, en Numancia, asediada y arrasada
por Roma hacia el siglo II antes de Cristo...

Antes de haber nacido,
es decir, cuando yo inera,
no podía pensar "qué gran descargo me reporta inser".
(Cuando uno inés, no tiene cerebro;
y sin cerebro no puede
pensar eso.)
Pero, ahora que nací y puedo pensarlo,
no puedo dejar de pensarlo:
Sí, inser me ha ahorrado grandes sufrimientos.

En todos esos tránsitos del tiempo,
en esos apeaderos de la historia,
en esos desembarques del pasado,
¡ qué suerte,
qué gran suerte tuve insiendo !

Si supiera a quién debo inser entonces,
le diría efusivamente
-Gracias.

Thursday, April 15, 2010

Rara luz

¿Dónde se oculta ahora
-debajo de qué suelo, detrás de qué paredes-
la luz de este minuto?

¿Dónde estará escondida la luz de este momento,
ésa que ahora no vemos
y veremos no obstante cuando lo recordemos
dentro de algunos años?

¿Dónde está ahora esa luz rezagada,
tardía,
que encenderá este instante?

Oscura luz de ahora,
clara luz de después,
dinos:
¿dónde te escondes?

Tuesday, April 13, 2010

Restos

Objetos en baúles,
en desvanes,
subsistentes como piedras prehistóricas,
que nos lleváis a un tiempo grisáceo y mortecino.

Reliquias en los sótanos con polvo y
telarañas,
bisagras oxidadas, almanaques caducos,
fotos envejecidas.

¿Por qué nos gusta veros,
reencontraros,
oír lo que contáis y ya sabemos?

¿O no sabemos todo del tiempo en que vivíais?

Residuos del pasado, ¿por qué,
a pesar de todo,
nos alegra encontraros casualmente,
de pronto,
al abrir un cajón?

Tal vez porque hubo entonces, en medio de las sombras,
una alegría secreta,
una luz enterrada,
una claridad tenue que sólo es percibida al mirarla
de lejos.

Tuesday, April 06, 2010

Si nuestro amor resiste

Si nuestro amor resiste
el asedio del cazo,
la agresión de la mopa,
el roce de eso ya lo habías dicho,
la erosión de me duele la espalda,
el acoso del tubo de dentífrico,
el envite de la tapa del váter,
el asalto de la factura del gas,
el desafío de la ropa tendida…,
si nuestro amor resiste todo eso,
si nuestro amor aguanta y sobrevive y
-aunque maltrecho- aún puede respirar,
entonces lo miraremos
sorprendidos,
extrañados,
y le diremos
“explícanos:
¿cómo has logrado tú solo
-con tus pequeños músculos desprovistos de acero-
imponerte a esa banda de
salteadores de caminos?”.

Monday, April 05, 2010

Tú

tan cerca y tan lejos
en el centro prohibido e imposible
pero entrando también por la ventana e incluso
acariciándonos la piel
tú
dios amarillo brillante
inerte fuego acéfalo del que
se nutre la vida
-esa eclosión atípica de tu tercer planeta-
tú
sin percepción
sin memoria
sin voluntad
sin conciencia
tú
ignorante de ti mismo
tú
das una luz que no ves
das un calor que no sientes

Wednesday, March 31, 2010

Madre Tierra

Primero hirviente y después enfriada.
Orbitante,
viajera,
giratoria,
sacudida por magmas,
glaciaciones,
seísmos,
erupciones,
meteoros
(como si persiguieras recordarnos dónde estamos
y de quién procedemos).
Bola igual que otras muchas y,
no obstante,
única zona fértil del desierto,
insólito jardín en el erial.
Oasis donde las rocas respiraron,
donde brotaron ojos y cerebros
desde el barro
sin saber para qué.
Inerte generadora de cuerpos,
arcillosa creadora de sentidos,
inconsciente hacedora de conciencias.
Tú seguirás aquí cuando no estemos.
Perdurarás más tiempo que nosotros, criaturas
de tu vientre mineral.
Superarás a tu insólita prole,
a la vida
-esa excrecencia rara,
el sarpullido de tu superficie-,
y aún después girarás como astro inhóspito.
Pero, con todo,
estás condenada a alguna vez salirte de tu eje
e ir a precipitarte
contra el centro
para ser digerida por la estrella.
Como tus hijos,
prolífica bola,
has de extinguirte en un punto del tiempo.
Como nosotros te irás,
madre Tierra,
sin saber la razón de tu existir.

Monday, March 29, 2010

Entre ellos

¿Cómo pasar por delante
de un puesto de libros
(libros nuevos o usados,
libros viejos o jóvenes)
sin parar a mirarlos,
a husmear entre sus páginas?
¿Cómo no cerciorarme
aunque sea por encima
de que uno de esos libros no es
el que me abduciría,
el que aboliría el dolor
y calmaría la sed,
el que me llenaría,
el que me haría feliz?
¿Cómo no constatar
que no está allí, entre ellos,
escondido entre ellos,
ese libro que existe
aunque aún no se haya escrito
o sí?
¿Cómo no comprobar
aunque sea fugazmente
que uno de esos libros no es
el libro de mi vida,
que escribió o va a escribir alguien
que me desconoce pero no me ignora;
el libro, justo el libro escrito
para mí?
¿Cómo?, ¿cómo pasar
ante un puesto de libros sin pararme a
mirarlos?

Monday, March 22, 2010

Se llama cráneo

La verdadera caja de los truenos,
la caja de la angustia,
del dolor,
del miedo,
del placer,
de la fatiga,
del odio,
del amor,
de la añoranza...
se llama cráneo. Prueba a abrirla y dentro
verás que habitan todos los relámpagos,
todos los truenos,
todas las tormentas.
La verdadera caja de los truenos no es una caja,
sino una cajita.
Es mucho más pequeña que una nube,
que una roca,
que una duna,
que un árbol...
La verdadera caja de los truenos es menor
que lo que cabe ahí dentro.
El interior supera a su contorno,
el contenido excede al recipiente.
La verdadera caja de los truenos es
tan pequeña que no puede ser
que en ella quepan
tantas tempestades.

Monday, March 15, 2010

Nuestra pequeña suerte

Qué suerte que el dolor
se alivie
Que suerte que los recuerdos
se borren
Qué suerte que la sangre
se coagule
Qué suerte que las lágrimas
se sequen
Qué suerte que las heridas
cicatricen
Qué suerte que haya
remanso
tregua
encaje
olvido
Qué suerte
En medio de lo adverso
y de lo fatal
qué suerte

Tuesday, March 09, 2010

Queriendo escapar

Pretendiendo escapar del dolor,
de la mutilación,
de las heridas,
pretendiendo escapar del gran monstruo,
del devorador ogro que nos sigue,
queriendo huir de él
pero no pudiendo,
con las piernas acorchadas y flojas
(ese sueño común de los humanos,
ése que tantas noches nos visita:
algo que nos persigue y
nos alcanza porque de pronto los pies no responden,
tus pies se han vuelto lentos y pesados,
tan torpes que ahora no saben correr…),
fuimos así escapando
trecho a trecho
hasta que entendimos que era imposible,
que no había forma de esquivar sus garras,
y entonces ya dejamos de huir
(-Cobra tu presa, monstruo; dame alcance).
Entonces finalmente
lo asumimos.

Monday, March 08, 2010

Adónde va

Intento ver mi yo de otro tiempo y veo
a un hombre extraño que camina.
Creo que no me suena de nada.
Me parece que no lo he visto antes.
Si alguna vez me crucé con él,
es probable que no me fijase.
Ni yo sé nada de lo que piensa,
ni él sabe nada de lo que soy.
Veo a un desconocido que camina,
a un perfecto extraño que se interna por calles
sinuosas y alargadas.
Se aleja por ellas y se pierde.
Ya sólo veo su espalda y su sombra.
No sé adónde irá, pero está claro que
en modo alguno viene
hacia mí.

Friday, March 05, 2010

Al menos

si al jugar a la vida todo valiera
al menos
tanto como nos cuesta

si nos fuera dado
al menos
lo mismo que se nos pide

si los logros estuvieran
al menos
al nivel del esfuerzo que requieren

si el terreno de juego
al menos
no estuviera dispuesto cuesta arriba

si la adversidad fuera
al menos
de nuestra misma estatura

si el arbitraje
al menos
no fuera injusto y parcial

…entonces
al menos
no perderíamos siempre

entonces
al menos
podríamos empatar
el partido

Wednesday, March 03, 2010

En el error

¿Alegría de salir del error?:
de entrar en la verdad y saber
que arriba no hay un cielo sino material cósmico,
que abajo no hay infierno sino núcleo terrestre,
que la tierra es esférica y no plana,
que no está en el centro, que el centro es el sol,
que la sangre se mueve por el cuerpo,
que enfermamos por virus y bacterias
-y no por castigo de un dios enojado-,
que no nos expulsaron de ningún paraíso,
que surgimos de un simio al que creció el cerebro…
¿Alegría de escapar del error?
Debería haber causado alegría,
-euforia de salir del error,
gozo por abrazar la verdad,
albricias por saber y entender-,
y no:
lo que la historia nos refiere es
que intentaron callar,
ocultar,
resistirse a salir del error,
que muchos preferían seguir instalados allí,
en lo falso,
en la ignorancia,
en el engaño,
y que al oír la verdad no hubo alegría
sino, más bien,
contrariedad y rabia.

Monday, March 01, 2010

Resistiremos

Tenemos escondidos depósitos de fuerza,
reservas ocultas en rincones ignorados,
en sitios donde nunca se nos habría ocurrido albergar un residuo
de energía de repuesto.
Pero si un día incluso esas reservas se agotan,
¿de dónde sacaremos la fuerza necesaria para seguir andando,
para no sucumbir?
Sacaremos la fuerza del completo vacío:
de donde no haya nada,
de donde ya no quede.
Y si a ello se oponen los designios de la física
(como si no bastaran los de la adversidad),
sacaremos la fuerza del calor que desprenda nuestra piel cuando arda.
Sí: de ahí la sacaremos.

Monday, February 22, 2010

Sabe todos los nombres

Sabe todos los nombres
Los lleva en su agenda
y pasa lista como los maestros
Si viene alguno lo apunta enseguida
para no olvidarse
Sabe todos los nombres
de personas
de hurones
de avispas
de pájaros
incluso nombres de quienes no tienen nombre
No se olvida de nadie
Sabe todos los nombres
y va convocándonos
Pacientemente sin pausa nos va llamando
“Venga que ya es hora ven conmigo
Donde voy a llevarte no duele nada
Allí estarás bien créetelo
es un sitio apacible y tranquilo
un territorio libre de cansancios”
¿A quién le toca ahora?
A alguien seguro
Posiblemente nos toque a ti o a mí

Tuesday, February 16, 2010

Modalidades

El insecto enredado en
la tela de araña
La jirafa madre
del cachorro depredado
El tigre hambriento
viejo ya para cazar
El toro con la lanza
clavada en su dorso
El perro abandonado
arrojado al arcén
La mujer que solloza
después del tsunami
Subgéneros
clases
de un tronco común

Friday, February 12, 2010

Tierra de la Tierra

El sitio en que al rey mago (a un rey mago de pueblo, no al de la cabalgata suntuosa) le conté mis cinco años de vida…
El lugar donde mi padre, a falta de pañuelo, se quitó un calcetín y me limpió los mocos…
La habitación de las lecturas de verano, el estante con los libros redentores...
El camino de las moras (moras negras de zarza, moras blancas de árbol) y las hojas que daba a los gusanos de seda...
¿qué más da en qué estado, provincia..., en qué frontera estaban,
si esos fragmentos fijos o arrancados
sean como sean las rayas del mapa que los cerque,
si esos granos de tierra de la Tierra
donde quiera que se hallen son
mis patrias?

Wednesday, February 10, 2010

A jugar

Jugad, niños.
Jugad todo el tiempo.
Jugad todo lo que podáis
antes de que vengan
traslados, ofertas, facturas,
ventas, consumos, finanzas,
tasas, cuotas, garantías,
formularios, agendas, currículos,
aristas, grisuras, asperezas…

Antes de que irrumpan como una horda,
antes de que se ciernan sobre vosotros,
antes de que os invadan en tropel,
jugad sin parar.

Antes de que os expulsen del
fugaz valle de la iniciación,
antes de que os destierren de la
frágil pradera de la inocencia,
jugad sin descanso.

Vamos, que el tiempo se echa encima.
Los minutos son preciosos.
No os quedéis mirándome e iros a
jugar.